Nuremberg: El juicio del siglo - Reseña

“El que no conoce su historia está condenado a repetirla.” Seguramente has escuchado esta frase antes, y en el cine hemos podido ser testigos de diversos fragmentos de la historia, si bien podríamos creer conocer, muchas veces no es hasta que vemos con nuestros propios ojos el retrato de aquellos relatos en pantalla grande que nos tocan el corazón. 

Nuremberg: El juicio del siglo no es solo una de esas historias, sino una que llega hasta el presente para recordarnos que no debemos repetir aquellos errores cuando un hombre trató de descifrar a un monstruo que se veía exactamente como él.

Es mayo de 1945. La Alemania nazi se ha rendido. Douglas Kelley (Rami Malek) es un psiquiatra del ejército estadounidense convocado en Núremberg con el objetivo de desentrañar la mente detrás de los últimos líderes nazi, ahora prisioneros. Pero su líder Hermann Göring (Russell Crowe), segundo al mando después de Hitler, transmite un sentimiento de incertidumbre tras entregarse voluntariamente. Ahora, lo que habría iniciado como un simple caso de estudio pronto se transforma en una lucha por la justicia. ¿Realmente la guerra ha terminado?

Basado en el libro de Jack El-Hai titulado El nazi y el psiquiatra, Nuremberg: El juicio del siglo logra adentrarnos en las profundidades de la mente humana y nos llevará a explorar los límites éticos y morales que alguien puede traspasar para satisfacer su propio ego disfrazado de ideología.

Es fascinante como su director, James Vanderbilt, logra contar una historia que mantiene la tensión y el suspenso de inicio a fin. Creo que esto es en parte debido a su trayectoria como guionista (The Amazing Spider-Man, Murder Mistery), pero finalmente logra demostrar en esta cinta sus habilidades como narrador por completo. 

Ver las actuaciones de Rami Malek como el Dr. Douglas y de Russell Crowe como Hermann Göring es un espectáculo imperdible. Como espectadores no solo somos testigos del desarrollo que existe entre un doctor y su paciente, también de una amistad que logra difuminar por momentos los pecados que ambos cargan consigo.

La cinematografía es muy buena en este sentido, pues todo el momento logramos sentir un ambiente claustrofóbico de sus escenarios y personajes, quienes ocultan en su interior secretos que poco a poco van saliendo a la luz.

Me parece súper interesante cómo es que la cinta aborda al personaje de Göring desde el inicio, pues llegamos a conocer su lado más humano al explorar su relación con su esposa y su hija antes de explorar sus crímenes más perversos, haciendo que por momentos simpaticemos al igual que el Dr. Douglass por el hombre que se encuentra dentro de una prisión. 

Pero Göring no es el único hombre astuto. El Dr. Douglas, quien en un inicio solo buscaba cumplir con el trabajo que le asignaron por curiosidad y beneficio propio, termina siendo el detonante para que el juicio de Núremberg sea el punto de clímax de esta historia.

Nuremberg: El juicio del siglo es una historia de advertencia para tiempos modernos. Una que nos recuerda que pese a los matices más grises del mundo y de sus habitantes, siempre podemos luchar por hacer lo correcto pese a tener todo en contra, pues ser parte de la intensa batalla psicológica entre Douglas Kelley y el temible Hermann Göring fue mucho más allá de un simple final feliz.

Disfruta de Nuremberg: El juicio del siglo a partir de este 26 de febrero. ¡Ya en cines!

Agradecemos a Diamond Films por invitarnos a la función de prensa para la realización de esta reseña.


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