¿Alguna vez has soñado con poder congelar un instante por siempre? El mundo de la animación china sorprende nuevamente con La ladrona del tiempo, cinta que llega a los cines con una conmovedora historia para chicos y grandes en la que nos recuerda el valor del presente y el valor de soltar.
Diecisiete (Emilio Treviño) es un asesino desalmado que tiene un único objetivo: conseguir el disco del tiempo. Pero cuando lo pierde, este misterioso objeto llega a las manos de Qian Xiao (Susana Moreno), una joven soñadora proveniente de una isla pesquera que desea viajar a la gran ciudad y convertirse en una gran actriz .
Su historia, contada a través de un lente asiático, se aleja completamente de las propuestas occidentales a las que solemos estar acostumbramos de ver en el cine en este lado del charco, enfocándose completamente en el romance que surge entre sus protagonistas al más puro estilo de un drama asiático.
Su animación CGI es simplemente espectacular, pues además de darle vida por completo a su mundo steam punk (estética retrofuturista inspirada en las máquinas de vapor del siglo XIX), también dota de energía y personalidad a todos sus personajes. Es divertido ver cómo se mueven Qian Xiao y Dicisiete, pues mientras que la primera suele ser algo torpe y suave, el segundo es más calmado y contemplativo, siendo tan divertidos de ver al tener unas físicas exageradas al más puro estilo de caricaturas como los Looney Tunes.
Además, me agrada que sus protagonistas generen un vínculo tan particular al poseer rasgos característicos tan particulares. Qian Xiao es una chica amable y soñadora que suele esquivar su entorno en todo momento, mientras que Diecisiete es un chico con apariencia fría que en el fondo esconde su lado más blando, siendo su trastorno obsesivo compulsivo el rasgo que demuestra su lado más humano al ordenar cosas de cierta manera, pues de no hacerlo, tiene el sentimiento de que algo malo podría pasar.
Las historias que contienen elementos de viajes en el tiempo suelen personalmente de mis favoritas, pero al ser un recurso narrativo complejo, si no se llega a conceptualizar correctamente puede perjudicar a la trama más allá de beneficiarla. Afortunadamente, La ladrona del tiempo sabe manejar correctamente este recurso, pues más allá de establecer reglas para el manejo del tiempo dentro de la misma, se centra en su mensaje principal: vivir el presente y aprender a soltar el pasado.
También me gustaría elogiar el magnífico trabajo de doblaje dirigido por Eduardo Garza, pues no solo transmite los mismos sentimientos de su versión original, sino que también logran una química bastante divertida Emilio Treviño y Susana Moreno, llegando a superar de esta manera la versión original. Además, el humor que maneja la cinta es bastante divertido, siendo un gran trabajo de adaptación el realizado por el estudio del que estoy seguro muchos fans en Latinoamérica disfrutarán.
Es fascinante cuando las películas no subestiman a su audiencia y, por el contrario, nos ofrecen historias que buscan transmitir una reflexión mucho más profunda. La ladrona del tiempo es una cinta que llega en el momento correcto, donde nuevas audiencias puedan descubrir nuevas voces en donde la animación no sea considerada como algo infantil, sino como el medio artístico ideal para retratar un mensaje.
Disfruta de La ladrona del tiempo a partir del 28 de mayo. ¡Ya en cines!
Agradecemos a Cine Caníbal la invitación a la función de prensa de la película para la realización de esta reseña.




