El universo de DC liderado por James Gunn finalmente ha comenzado a expandirse tras el estreno de Superman el año pasado. Supergirl del director Craig Gillespie (Cruella) ya está aquí, llegando a salas de cine para contarnos una emotiva historia que llevará a la joven Kara Zor-El a una aventura con el único objetivo de salvarle la vida a Krypto, su perro.
Kara (Milly Alcock) no solo es prima de Clark Kent (David Corenswet), también lo es del superhéroe llamado Superman. A diferencia de él, ella no encuentra refugio en la Tierra, por lo que vive alejada del sol amarillo que le da fuerza para poder disfrutar del alcohol y diversión en compañía de Krypto, su perro. Pero cuando la familia de Ruthye (Eve Ridley), una joven hija de herreros es asesinada por el despiadado Krem (Matthias Schoenaerts), este también pondrá en peligro la vida de Krypto. Ahora, Kara deberá emprender una aventura contrarreloj para salvar la vida de Krypto, y a su vez, encontrarse de nuevo a sí misma.

Tras haber aparecido en el final de Superman el año pasado, Supergirl levantó gran expectativa porque finalmente podríamos ver una adaptación del personaje en la pantalla grande, y debido a la gran recepción que tuvo la cinta protagonizada por David Corenswet es que resultaba emocionante poder ver lo que el nuevo universo cinematográfico de DC nos tenía preparados; sin embargo, el resultado final se siente un poco decepcionante.
La dirección a cargo de Craig Gillespie parecía ser la indicada para un proyecto como este, quien tras haber dirigido Cruella en 2021, de alguna manera podría brindarle a la historia de Kara un toque fresco bastante similar, pero debo decirte que lamentablemente, este no fue el caso.
La cinta arranca con un ritmo bastante bueno, que junto a sus escenas de acción dinámicas y una banda sonora compuesta principalmente por música de los años ochenta lograrán captar tu atención inmediatamente; no obstante, pronto te darás cuenta que inevitablemente tanto su estilo visual y narrativo te recordará a películas como Guardianes de la Galaxia, de modo que carece por completo de identidad comparado al que tiene la superheroína en otros medios, como por ejemplo, el de los cómics.
Creo que gran parte del problema de Supergirl radica en que su guión no es interesante, pues aunque podamos ser testigos de la historia de origen de Kara o nos preocupemos por el destino del pequeño Krypto, creo que poco se profundiza en su relación de ella y el peludo, quedándose cortos al intentar ser el corazón y el motor de la cinta. Además, su antagonista principal, Krem, aunque representa una amenaza en la película, su papel es completamente olvidable y su interpretación parece ser únicamente la del villano de turno. La incorporación del personaje de Lobo (interpretado por Jason Momoa) aunque es bastante divertida, no se siente justificada dentro de la historia, llegando a sentirse hasta poco natural que alguien como él se encuentre en ella.
Milly Alcock es grandiosa como Supergirl, pues logra retratar a una Kara que aunque en apariencia luce ser bastante apática, solo es alguien que lidia con un duelo interno emocionante fuerte y que se encuentra en la búsqueda constante por encontrar su lugar en el mundo, cosa que la hace conectar a uno como espectador y también con Ruthye.
Personalmente me gustó bastante la dupla que forma Milly junto al personaje de Eve Ridley, pues la química que existe entre ambas es bastante adorable y cómica. Si hay algo que hizo bien la película es en introducirnos a este nuevo personaje, del que estoy seguro pronto veremos más en el futuro.
Supergirl es una historia divertida y con grandes personajes, pero que se siente un poco corta para ser el primer largometraje live action de la superheroína. Milly Alcock es lo mejor de la cinta, pues pese a su tropezada dirección y a su guión, nos logra mostrar una visión más fresca del personaje, pues no duda en mostrarnos con su interpretación varias facetas de Kara con el que podremos conectar al instante.
Ve Supergirl a partir de este 25 de junio. ¡Ya en cines!
Agradecemos a Warner Bros. Pictures México por invitarnos a la función de prensa para la realización de esta reseña.




