¿Alguna vez te has sentido traicionado? ¿Te han dicho que la vida continúa tras experimentar algo malo? Bueno, todo lo anterior le sucedió a Agnes, protagonista de Lo siento, cariño, cinta protagonizada por Eva Victor y que también marca su debut como directora, en donde nos cuenta en un drama tan divertido como conmovedor cómo sanar las heridas tras un trauma.
Agnes (Eva Victor) es una joven profesora que intenta vivir una vida normal en un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra. Lydie (Naomi Ackie), su mejor amiga, viene de visita y deciden pasar un gran momento juntas como solían hacerlo hace un par de años atrás, pero en realidad nota que Agnes aún sigue luchando, librando una pelea interna desde sus últimos días de posgrado, cuando solía pasar tiempo con el profesor Preston Decker (Louis Cancelmi).
Escrita y dirigida por Eva Victor (Dating and New York, Boys Go to Jupiter), Lo siento, cariño nos presenta las dilucidades por las que debe pasar Agnes al intentar rehacer su vida tras haber sufrido una violación a manos de la persona a quien más admiraba. Me parece que la manera en la que la película retrata temas tan oscuros y complejos como lo son el abuso, la misoginia y la depresión son simplemente brillantes, pues no solo podemos ser testigos de todas las etapas del duelo emocional que vive Agnes (el cual se encuentra segmentado en distintos años de su vida), sino también de cómo es que aprende a perdonarse a sí misma para poder sanar.
Cuando Agnes solía ser una estudiante apasionada, le emocionaba discutir su trabajo con quien solía ser el profesor de posgrado a quien más admiraba: Preston Decker. Él era alguien valorado no solo por sus alumnos, también por la propia universidad. Pese a ello, Agnes solía dudar sobre si Decker mostraba interés sobre su trabajo o sobre ella. El día en que todo cambió fue cuando el profesor le propone tener una sesión fuera del aula y en su lugar la invita a su casa.
La película nos comunica todo el tiempo no solo mediante diálogos, sino también con las expresiones de sus personajes, sus distintos escenarios y la música que los acompañan. Me parece que la dirección de fotografía a cargo de Mia Cioffi Henry hace un excelente trabajo al agregarle un toque íntimo a cada escena, mostrándonos escenarios vibrantes y cálidos que se transforman a lugares que desprenden una vasta soledad según sea el momento que estemos viendo.
Creo que pocas películas se toman el tiempo de llevarnos (de mano de su protagonista) ha experimentar el dolor y la soledad, aunque también logra crear un balance con momentos llenos de ironía y humor negro, pues el mundo de Agnes se está derrumbando y a nadie parece importarle. Los doctores parecen olvidar el tacto, la universidad la ética y la justicia parece no ser funcional. Con el tiempo, Agnes sabe que Lydie tampoco podrá quedarse a su lado, por lo que decide transformar todo este dolor en sanación.
Lo siento, cariño se siente como una película debut bastante íntima que no teme en mostrarnos el lado más crudo y vulnerable de nosotros mismos y del mundo. Personalmente creo que una cinta que nos recuerda que no existe tiempo alguno para sanar y encontrar el perdón en nosotros mismos es maravillosa, pues solemos olvidar que es increíble el simple hecho de estar vivos. Quizá un día cualquiera encontremos un gatito en la calle, pasemos tiempo con alguien querido o mantengamos una linda conversación comiendo un sándwich con alguien en algún estacionamiento.
¡Ya puedes ver en cines Lo siento, cariño! Agradecemos a Cine Caníbal por la invitación a la función de prensa para poder realizar esta reseña.






